14 ene. 2011

RECONOCIENDO TU GRAN AMOR Y SACRIFICIO



Por: Ivon Esquivel Altman


Soy hija del Dios altísimo,
quien hizo los cielos y la tierra,
el mar y todo lo que en el hay,
los hizo eternamente y para siempre

creo a Adán, el primer hombre,
a su imagen y semejanza,
de la costilla de Adán me formo,
para que le sea de compañía y
Un jardín del edén para ambos construyo,
con un hermoso cielo azul una suave briza
y una naturaleza encantadora,
con arboles que dan fruto
de todos los colores
y animales y aves del cielo pacíficos
y emprendedores,




















El es nuestro Padre Santo,
y soñaba con que nosotros también lo fuéramos,
pero el pecado nos atrapo, y de tu hermosa presencia
nos alejo, sufrimos mucho, pues tuvimos que trabajar duro
para lograr sobrevivir,arando la tierra,
lejos de su presencia y bajo el ardiente sol
tuve hijos con dolor no solo físico , también del alma,
cuando Cain mato a su hermano Abel.

mi generación fue cautiva, y por desobedientes
cuarenta años perdidos en el desierto
anduvieron buscando la tierra prometida,
la maldad y la idolatría paso de generación en generación

nuestro padre celestial quiso darnos una nueva oportunidad
y para no perdernos
decidió poner en practica una gran estrategia,
y con el dolor de su alma, envió a la tierra a su hijo amado,
JESUCRISTO a transmitir el mensaje, de amor paz y salvación
quien obedientemente estuvo en este mundo,
para dar su vida en sacrificio POR TI Y POR MI.

JESUCRISTO..... murió en la cruz ....
sufrió mucho, dolor
humillación y maltrato y aunque no se lo merecía ..
lo hizo por obediencia a su Padre y amor a la humanidad.

Y PARA CONCLUIR. Nuestro padre celestial quien es el dueño de nuestras vidas, pelea , lucha y en ocaciones llora por nosotros, porque somos fruto de su iniciativa, El dio todo de si , durante la creación, creo los cielos la tierra los mares y todo lo que en ella hay, creo también al hombre a su imagen y semejanza, vio que estaba solo y decidió darle una compañera, todo lo hizo pensando en su bienestar, supo que a causa del pecado nuestras almas se perderían sin tener la oportunidad del arrepentimiento por este gran motivo envía a su hijo amado quien fue maltratado y humillado,sin merecerlo, nuestra salvación fue comprada a precio de la sangre presiosa de Jesucristo derramada en la cruz...
Gracias a El , ahora podemos tener la libre decicion de reconocerlo y aceptarlo como nuestro único Señor y Salvador atraves del arrepentimiento de nuestros pecados, para así poder ser dignos y merecedores de su gracia y grata presencia. Ahora... entiende usted la magnitud de su GRAN AMOR Y SACRIFICIO.


Escrito Por: Ivon Esquivel Altman.

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